En un retiro de mindfulness me reencontré con un libro que había marcado mi etapa universitaria: Los cuatro acuerdos de Don Miguel Ruiz. Al volver a leerlo, sentí como si alguien me hubiera entregado un mapa de vida. Tanto me inspiró que, al llegar a casa, le pedí a la artista Flora Pal Corazón que plasmara los acuerdos en lienzos que hoy cuelgan en mi entorno como recordatorios cotidianos.
Los acuerdos tienen un valor psicológico evidente: son prácticas de higiene emocional que coinciden con la psicología contemporánea.
Integrar estos acuerdos transforma la narrativa interna: pasamos del juicio a la aceptación, de la suposición a la claridad, del perfeccionismo al esfuerzo compasivo. Sanar es elegir, cada día, cómo queremos vivir. En ese camino, Los cuatro acuerdos son guías que iluminan nuevas formas de relacionarnos con los demás y, sobre todo, con nosotros mismos.